martes, 19 de febrero de 2013

Equinoccio IV

Les traigo envasado en tierra al nuevo Dios.
Un Dios de material ligero con olor a ron
La nueva razón de la existencia es reemplazable
Fácil de intercambiar
Fácil de olvidar
Fácil de obsesionarse
Fácil de desnudarse
Fácil de llorar...
                   de reír
Fácil de convencer
de castigar.

Con dulces dones de esclavizar
Un Dios que baila, crea y destruye.
En la narración más grande que la lógica creó.
El hombre creando a quien mismo lo creó.  
En su miedo al destino.
En su miedo al pasado.
Mezclaron los tiempos
y se ahogaron descalzos

Fue así como Dios destruyó al artista.
En su afán lo asesinó a golpes
Aunque luego lo acarició arrepentido.

El artista

El artista ha creado al hombre tal como el hombre ha creado a Dios
El artista llorando por su miseria
El pseudo-artista anhelando la miseria

Los hombres suben y caen en el tiempo
algunos comprenden que sucede
y otros lo viven en placeres.

Queremos un Dios con vergüenza.

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