jueves, 15 de septiembre de 2011

SIN.

Camina despacio, ahora rápidamente y abre los ojos bajo el agua. Grita tan fuerte como nunca, que allá abajo nadie te oirá. Desata ese instinto distintivo tan distinto retrospectivo que baila en tu interior, confunde tu lengua, confunde al resto.
Puedes bailar, cantar, comer, llorar, matar, respirar, sobornar o simplemente vivir. Los sentimientos no se permiten tampoco se permite la vergüenza ni las carcajadas desenfrenadas.
Todo se va por un pequeño orificio, me parece increíble como todo cabe ahí, mi cabeza, la tuya, los arboles, tu casa, mi casa, las montañas, los mares, los satélites, los planetas y tu ego.

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